Consejo
Latinoamericano de Iglesias (CLAI)
¿Qué
es el CLAI?
El Consejo Latinoamericano
de Iglesias es una organización de iglesias
y movimientos cristianos creada para promover la
unidad entre los cristianos y cristianas del continente.
¿Cuándo y dónde
fue fundado el CLAI?
Después de una asamblea
convocatoria realizada en Oaxtepec, México,
en septiembre de 1978, hubo un proceso de formación
que involucró a muchas iglesias del continente
y que llevó a la constitución oficial
del CLAI en Huampaní, Lima, en noviembre
de 1982.
¿Quiénes lo forman?
Las iglesias y movimientos
que conforman el CLAI son aquellas que reconocen
a Jesucristo como Señor y Salvador de acuerdo
con las Sagradas Escrituras. Son miembros del CLAI
más de ciento cincuenta iglesias bautistas,
congregacionales, episcopales, evangélicas
unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas,
nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas,
reformadas y valdenses, así como organismos
cristianos especializados en áreas de pastoral
juvenil, educación teológica, educación
cristiana de veintiún países de América
Latina y el Caribe.
¿Qué objetivos persigue el
CLAI?
El CLAI trabaja para profundizar
la unidad que ya tenemos en Cristo, reconociendo
la riqueza que representa la diversidad de tradiciones,
confesiones y expresiones de fe, reflexión,
enseñanza, proclamación y servicio.
El CLAI estimula la tarea evangelizadora de sus
miembros y les ayuda a descubrir su identidad y
compromiso como cristianos en la realidad continental,
y en la búsqueda de un orden de justicia
y fraternidad.
¿Qué aporta el CLAI a sus
iglesias y organismos miembros?
El CLAI ofrece a su membresía
una amplia y variada gama de servicios en temas
como la evangelización, la liturgia, la familia,
los derechos humanos, la reflexión bíblico-teológica,
el desarrollo de liderazgo, el medio ambiente, la
salud integral y la comunicación cristiana
Diversidad y comunidad: Dando testimonio
de nuestra unidad
El Espíritu de Dios
nos ha acompañando como iglesias evangélicas
(históricas, de santidad, pentecostales,
independientes) en nuestro testimonio de fe en América
Latina. Hemos avanzado, por la gracia de Dios, en
número y hacia una iglesia enraizada en el
pueblo con un perfil latinoamericano. Somos iglesias
que proclamamos que Jesucristo es salvación
y vida para nuestros pueblos y nuestra gente.
El CLAI acompaña a
las iglesias en su testimonio de unidad y reconoce
que pertenecemos unos y otros a una misma fe; que
la unidad es parte integral de nuestra misión
para que el mundo crea (Juan 17.21); y, que nuestra
unidad es un don de gracia dado en Jesucristo que
nada ni nadie puede destruir.
A partir de su vocación
ecuménica, el Consejo Latinoamericano de
Iglesias busca promover la unidad de los cristianos
y cristianas en América Latina y el Caribe
porque cree que así contribuye a la unidad
de la Iglesia de Cristo y también a la de
los pueblos del continente. Esa búsqueda
de la unidad, que es la razón de ser del
CLAI, se realiza en un ambiente de creciente diversidad
y pluralidad social, cultural y religiosa. No es
una unidad monolítica, sino una unidad basada
en el reconocimiento de la riqueza de nuestras diversidades.
El CLAI es un organismo ecuménico
que hace parte del movimiento ecuménico.
Ecuménico viene del vocablo griego oikoumene.
A su vez, este término es un derivado de
la palabra oikos, que significa casa, lugar donde
se vive, espacio donde se desarrolla la vida doméstica,
donde las personas tienen un mínimo de bienestar.
En el Nuevo Testamento, esta palabra se usa en varias
ocasiones (ver Mateo 24.14; Lucas 2.1; 4.5; 21.26;
Hechos 11.28; Romanos 10.18; Hebreos 1.6; 2.5; y
Apocalipsis 12.9), para referirse al "mundo
entero", a "toda la tierra", y también
al "mundo venidero".
Cuando decimos hoy que algo
es ecuménico, con eso queremos significar
que se alcanza a toda la especie humana, que se
es universal. Esta universalidad incluye por lo
menos las siguientes dimensiones: geográfica
(alcanza a todos los lugares o rincones de la tierra);
cultural (alcanza a pueblos de diversas culturas
o modos de vivir); política (alcanza a todos
los pueblos, independientemente del sistema político
en que vivan); de género (supera las discriminaciones
por causa del género o identidad sexual);
social (supera las discriminaciones sociales o de
clase) y racial (supera las discriminaciones raciales
o por el color de la piel). En su significado específicamente
religioso, el término ha venido a representar
la unidad de la Iglesia de Cristo por encima de
las diferencias geográficas, culturales y
políticas entre las diversas iglesias locales.
Estructura del CLAI
Para la realización
de su ministerio, el CLAI cuenta con una estructura
ágil y una amplia variedad de programas.
La estructura del Consejo, que consiste en una secretaría
general, secretarías regionales y coordinaciones
de programas, es el instrumento para viabilizar
los servicios que ofrece el Consejo, adecuándose
a las realidades regionales y nacionales.
La Asamblea General es el máximo cuerpo de
gobierno del CLAI y tiene entre sus funciones promover
el diálogo entre los miembros del CLAI para
compartir experiencias y esperanzas con relación
a la misión y el testimonio cristianos en
el continente, así como establecer las directrices
para el plan general de trabajo y actividades del
CLAI.
La Junta Directiva es el organismo
responsable de la dirección del CLAI entre
Asambleas Generales y está integrada por
el presidente del CLAI, 16 miembros titulares y
9 miembros suplentes, elegidos por la Asamblea General.
La Junta Directiva tiene entre sus funciones las
de procurar la consecución de los objetivos
generales del CLAI, ejecutar los acuerdos de la
Asamblea General y supervisar la implementación
del plan de trabajo del Consejo.
La Mesa Ejecutiva está compuesta por el presidente/a,
los vicepresidentes, el tesorero, el secretario/a
de actas y el secretario general como miembro exoficio.
Programas y Servicios
— Fe, Economía
y Sociedad (FES)
— Pastoral de la Mujer
— Juventud
— Niños, Niñas y Adolescentes
— Liturgia
— Programa de Apoyo Solidario a las Iglesias
(ASI)
— Promoción y Comunicaciones
— Salud y Salvación
— Ciudadanía Ambiental