SURGE POTENTE EL
ECUMENISMO DEL PUEBLO, EL DE CADA DÍA DE LOS SEGLARES,
LAS MUJERES, LOS JÓVENES
El año 2006 ha resultado
rico en acontecimientos y nuevos proyectos, de los que
se desprenden unos nuevos modos con respecto a la búsqueda
de la unión de los cristianos. Además de
la reunión del Consejo Mundial de las Iglesias
en Porto Alegre y las diversas reuniones para la preparación
de la Asamblea de Síbiu ( Rumanía ) en septiembre
de 2007, ha destacado con fuerza el 37º Congreso
de Internacional Ecumenical Fellowship ( IEF ), en Tréveris,
en agosto pasado. En este año celebramos su 40º
aniversario, cuatro décadas de considerable creatividad
ecuménica.
Es – añade
Inmaculada González, presidenta de la IEF, Región
Española- una Asociación Ecuménica
Internacional. A pesar de sus casi cuarenta años
de existencia, no sé si la IEF es todo lo conocida
que tendría que ser en España. Puedo afirmar
que sus raíces son ciertamente profundas,
tanto en su razón de ser, ya que
brota de la misma oración de Jesús: “Que
sean uno en nosotros para que el mundo crea” (
Jn 17,21 ), como profundas fueron, las
raíces de la vocación ecuménica
de aquellos que la hicieron posible. Sus
objetivos esenciales están recogidos en la declaración
de Friburgo de 1967: “ Por medio de la oración,
el estudio y la acción, IEF busca servir al movimiento
hacia la unidad visible de la Iglesia de acuerdo con
el deseo de Cristo, por los medios que Él quiera,
aceptando la importancia de la búsqueda de la
verdad teológica y la solución de los
problemas prácticos del pueblo de Dios”.
Busca promover la
hermandad ecuménica ( fellowship ) entre
laicos y clérigos, afirmando que el acercamiento,
a través de la oración en común
y el culto litúrgico, es el medio ideal para
alcanzar la unión con Dios y con nuestros hermanos
cristianos, respetando las disciplinas de cada una de
las Iglesias.
¿ A qué tipo
de cristianos se dirige?
A todo aquel que
desde la fe haya sentido la urgencia de trabajar por
la unidad de los cristianos y a aquellos que, sin sentirse
urgidos en un primer momento, por desconocimiento,
buscan conocer y comprender la cuestión del Ecumenismo.
Esta Asociación
Ecuménica comenzó en España, en Salamanca.
¿ Puede resumir su historia, aquí en España?
En el curso 1967-
68, D. José Sánchez Vaquero, fundador
del Centro Ecuménico Juan XXIII de Salamanca,
entró en contacto con Flora Glendon Hill, quien
le invitó a conectar el trabajo del Centro Juan
XXIII con el movimiento ecuménico de Europa.
Con este motivo, D. José asistió en Gwatt
( Suiza ) en 1968 al Congreso fundacional de IEF, en
el cual se aprobaron los Estatutos de la Asociación.
D. José pronunció en él una conferencia
sobre la “ Iglesia Una y Santa”, por lo
tanto, el nacimiento de la IEF en España está
vinculado al momento fundacional de la IEF Internacional.
En España
podemos distinguir dos etapas: desde 1967 hasta el año
2000 estuvo dirigida y animada por D. José Sánchez
Vaquero y D. Julián García Hernando, fundador
del Instituto Misioneras de la Unidad; pioneros insignes
del ecumenismo español. En este primer momento
la IEF gozó del apoyo de las Instituciones eclesiales
y universitarias que, desde sus respectivos cargos,
cada uno podía ofrecer.
A partir del año
2000 el testigo de la animación y organización
de la Asociación pasó a manos de
dos mujeres seglares: Encarnación Garralda (
2000-2003 ) e Inmaculada González ( 2003 –
2006 ) quienes, con la colaboración de Paula
Meurice, Amelia Maroto y Carmen Sarmiento, animadas
por una profunda vocación ecuménica, continuaron
el camino impulsando con esperanza y vitalidad la Región
Española de la IEF.
¿ Cómo incide
en el Ecumenismo en España?
Aunque su presencia
aquí es aún modesta, trata de colaborar
con todo el movimiento ecuménico de España
a través de los Centros Ecuménicos u otras
entidades, como puede ser el Día Mundial de oración.
Sobre todo, creo que ofrece al ecumenismo hispano, una
ventana abierta al movimiento ecuménico europeo
y mundial, experimentando, más allá de
nuestras fronteras, la fuerza viva de los cristianos
que unidos, oran, reflexionan y trabajan por la unidad
y la construcción de un mundo más justo
y reconciliado.
EL ECUMENISMO TAREA
DE LOS LAICOS: HOMBRES, MUJERES, JÓVENES
El ecumenismo es
tarea de todo cristiano, sea cual sea su condición
eclesial, aunque, en estos momentos, pienso, como ha
proclamado la IX Asamblea del CMI en Porto Alegre, que
ha llegado la hora del Ecumenismo del pueblo y esto
afecta de una manera especial al laicado.
¿Cuál es
el puesto de la mujer en el compromiso y la actividad
ecuménica?.
No quiero en este
momento entrar en el debate de la responsabilidad de
la mujer en la Iglesia. Parto de la convicción
de que por el bautismo, todos, hombres y mujeres, hemos
sido revestidos de Jesucristo y, con Pablo afirmo, que
“ ya no hay distinción entre judíos
y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres…porque
somos uno en Cristo ( Gal. 3, 27- 29 ), por lo tanto,
su puesto, compromiso y responsabilidad es la de cualquier
cristiano comprometido hasta el fondo con la causa y
el mensaje de Jesús.
¿Qué puede
señalar del ecumenismo y los jóvenes, por
qué tan pocos también en esta tarea eclesial?.
Sin duda que los
jóvenes son en toda sociedad generadores de nuevas
direcciones. En Porto Alegre (2006 ) Arán I hizo
una súplica: Dios, en tu gracia, haz que la juventud
transforme el mundo. Escuchar a los jóvenes es
esencial hoy para comprender por donde debe caminar
la Iglesia. Creo que los jóvenes merecen de las
Iglesias otro legado que no sea el de nuestras divisiones
y rivalidades. Ellos reclaman una Iglesia más
abierta y un ecumenismo más creíble. Sinceramente,
pienso que si los jóvenes no encuentran su lugar
en nuestras Iglesias, buscarán, como muchos ya
lo han hecho, otros espacios fuera de ellas para
crear sus propias redes, expresar sus preocupaciones
y realizar sus sueños. De lo contrario, si el
movimiento ecuménico sabe contar con los jóvenes
experimentará en su interior una fuente de vida
nueva, pues ellos serán precursores de un nuevo
orden ecuménico y de transformación social.
LA MAYOR DIFICULTAD,
LA INDIFERENCIA E IGNORANCIA ECUMÉNICAS
Desde esa atalaya de la
IEF, ¿ cómo ve usted el ecumenismo en la
Iglesia católica, cómo en otras Confesiones
y en el Consejo Mundial de las Iglesias?
Siempre es interesante
y necesaria una percepción de la realidad más
allá de las propias fronteras. Por parte de la
Iglesia Católica, tengo esperanzas en el compromiso
asumido, como prioridad para su Pontificado, por el
Papa Benedicto XVI en orden al diálogo y trabajo
por la unidad de los cristianos. Aunque sabemos también
que su preocupación no es siempre compartida
por algunos miembros de la Jerarquía católica.
En el mundo protestante
y ortodoxo, creo que el CMI nos ha manifestado a través
de la IX Asamblea de Porto Alegre 2006, una apuesta
decidida y comprometida a favor de la renovación
del movimiento ecuménico mundial. Esto no quita,
el reconocer que también entre ellos, hay sectores
que ofrecen dificultad y resistencia.
En cuanto al continente
Europeo, la III Asamblea de las Iglesias de Europa,
organizada por las CCEE y la KEK, prevista para el 2007
en Sibiu ( Rumania ), pienso que puede significar una
oportunidad de renovación e impulso en el movimiento
ecuménico, si sabemos acoger de ella la fuerza
de esperanza que encierra.
Después de estos
años conoce bien, sin duda, la realidad del ecumenismo
en España, nos dicen que un tanto especial. ¿A
qué se debe, a su juicio, cuáles pueden
ser los aspectos positivos o los negativos en nuestro
movimiento ecuménico?.
El Vaticano II abrió unas expectativas a las
Iglesias en este campo que no hemos visto cubiertas
en las últimas décadas. Algunos analistas
hablan de que vivimos en el ecumenismo una “ realidad
invernal”. A pesar de los hielos, sabemos que
en todos los inviernos hay pequeños manantiales
que siguen corriendo ofreciéndonos la maravillosa
experiencia de la vida que continúa. Esta realidad
invernal, en concreto en España, puede responder
a múltiples causas. Por un lado, nuestra propia
historia eclesial, con la presencia mayoritaria de católicos,
que, a pesar del Vaticano II, han vivido ajenos, en
el mejor de los casos, a la presencia minoritaria
de otras confesiones.
Por otro lado, pesa
aún el inconsciente colectivo histórico
del mutuo rehechazo que necesita ser saneado y reconciliado.
Pero, sobre todo, yo diría que la mayor dificultad
actual está en la indiferencia e ignorancia de
los cristianos católicos, tanto seglares como
pastores, por falta de una formación seria y
comprometida con una fe actualizada, sensible a la realidad
ecuménica. En estos momentos, señalaría
como positiva, la declaración hecha por nuestros
Obispos en el Plan Pastoral para
el año 2006 – 2010, en el
cual se señala como un ámbito
de acción, el diálogo ecuménico
(36) como una de las exigencias para poder
caminar hacia la plena comunión eucarística,
cuyo deseo, dice, textualmente: “ debe
animar al compromiso por restaurar la unidad dañada”.
Ojalá esta declaración no
quede sólo en una declaración de buenas
intenciones sino que se traduzca en un verdadero compromiso
de diálogo y acción hacia la unidad deseada.
Imprescindible, por tanto,
la formación ecuménica, ¿ nos encontramos
también deficientes en ella?.
Podemos decir que en España, en esto, existe
un gran déficit. La formación ecuménica
es un reto en estos momentos para todas las Iglesias.
Supone formar a los cristianos para el diálogo,
superando la ignorancia, la superficialidad, los prejuicios
y la inseguridad ante la propia experiencia de fe y
la de las otras confesiones. Es importantísimo
salir al paso de actitudes de autosuficiencia conservadora
y fundamentalista. ¿ De qué podemos dialogar,
si ignoramos lo que nos une, lo que nos enriquece en
la diferencia y lo que nos separa o divide?.
EL ECUMENISMO ESPIRITUAL,
SAVIA DE TODA ACCIÓN ECUMÉNICA
El decreto de Ecumenismo
del Vaticano II y los ecumenistas subrayan que el ecumenismo
espiritual es punto de partida y centro de este movimiento,
¿ no será quedarse en lo más fácil?.
No, el Ecumenismo espiritual es la savia que ha de recorrer
toda la acción ecuménica. Sin ella todo
el edificio se nos vendría abajo, porque la
unidad que buscamos es la unidad en el corazón
de Dios, sabernos en Él todos hermanos
y esto es un don y regalo del Espíritu. Él
es el que abre e ilumina las otras dimensiones ecuménicas
como pueden ser el ecumenismo de la acción o
el ecumenismo teológico.
Parece que nos damos por
satisfechos por la Semana de la Unidad. ¿ No existen
otras actividades? .
La Semana de Oración por la Unidad es, ciertamente,
un primer paso que visibiliza la voluntad de los cristianos
de orar juntos buscando la unidad, pero esto no basta
y tampoco es la única actividad que existe. A
lo largo del año, los Centros Ecuménicos,
algunas entidades ecuménicas e incluso algunas
parroquias, ofrecen otros encuentros de oración,
cursos, conferencias, estudios Bíblicos que ayudan
y fortalecen la vocación ecuménica entre
los cristianos.
Un sonido armónico
con todos los teclados.
¿Qué piensa
del diálogo, por qué lo mantienen sólo
los teólogos de las Iglesias y no también
cristianos de a pie con sensibilidad ecuménica?
El ecumenismo teologal es uno de los teclados de este
gran órgano que es el diálogo ecuménico.
El ecumenismo de lo cotidiano, o del Pueblo, como lo
ha llamado Porto Alegre, el de la praxis del día
a día, es una base imprescindible sobre la que
se ha de asentar el ecumenismo del futuro. Pero para
que el sonido del órgano sea armónico,
si nos sirve el símil, tiene que funcionar produciendo
el sonido con todos los teclados.
¿ Existe en España
diálogo entre las Iglesias?
Depende de zonas y de realidades. En general en estos
momentos existen muchas dificultades a nivel de las
instituciones eclesiales.
¿ Qué lugar
ocupa el ecumenismo en los planes de parroquia, diócesis
o nacionales?.
No conozco todas las realidades, pero en lo que conozco,
en general es muy pobre, excepto en aquellas diócesis
y parroquias donde los delegados de ecumenismo o agentes
pastorales trabajan por el ecumenismo desde una clara
y decidida vocación ecuménica. Confío
en que el reciente Plan Pastoral de los Obispos católicos
para 2006 – 2010 abra una puerta a la esperanza
ecuménica.
¿ Es que las Jerarquías
de las Iglesias no tienen en cuenta la labor ecuménica?.
Si me limito al horizonte español, tengo que
confesar con pena, que hasta este momento, en general,
no ha sido algo que hayan potenciado. Existe en ellas
desconocimiento de la realidad y temores que ofrecen
grandes resistencias. Espero que la declaración
conjunta del Plan Pastoral pueda ser una nueva toma
de conciencia que nos ayude a avanzar a todos.
Dos acontecimientos
de relevante trascendencia.
Hace unos meses tuvo lugar
un acontecimiento de primera magnitud: la IX Asamblea
del CMI, ¿ Qué destacaría de sus
propuestas como válido para la práctica
ecuménica entre nosotros?
Creo que aportó
a los cristianos una nueva conciencia
común de que las Iglesias están
llamadas a ser testigos de Cristo y de su Mensaje de
salvación para toda la humanidad. Esto ha servido
para espolear nuestro caminar ecuménico buscando
entre todos favorecer:
Una Iglesia que actúe
más allá de sus muros, que afronte con
valentía los retos de nuestro mundo.
Una Iglesia en diálogo
con todos los credos e increencia, que manifieste un
nuevo modo de ser cristiano.
Una Iglesia que sea
comunidad de experiencia de fe, acogida y reconciliación,
que escuche las voces de las mujeres y de los jóvenes.
Una Iglesia que favorezca
el ecumenismo del pueblo, donde se consoliden verdaderas
comunidades cristianas.
Me parece de singular
relevancia la llamada a que las Iglesias sean conscientes
de la dependencia de unas con otras y de la necesidad
de pedirse, por ello, cuenta del caminar ecuménico
y del modo con el que cada una construye la unidad.
Se prepara otro acontecimiento
en Europa: la III Asamblea de los Episcopados de las Iglesias
en Sibiu ( Rumanía ) para este 2007. ¿ Qué
espera de esta Asamblea para la unión de los cristianos
en nuestro continente?.
Con su lema: La
Luz de Cristo ilumina a todos, la III Asamblea
de las Iglesias de Europa quiere ser una peregrinación
ecuménica de esperanza para todos los cristianos
de Europa. ¿ Qué espero de ello? Que sea
así. Veo una oportunidad de conversión
para las Iglesias, para poder hacer creíble el
testimonio del Evangelio en el nuevo contexto de Europa.
Es obvio que sin vivir nuestra propia reconciliación
y unidad, el testimonio que demos como cristianos no
será creíble. Esta fue la súplica
de Jesús: Que sean uno en nosotros para que el
mundo crea”.
Como seglar, ¿ qué
diría a los laicos cristianos españoles
acerca de su compromiso con el ecumenismo, aquí,
entre nosotros?.
Que cuando la oración
de Jesús por la Unidad alcanza el corazón
de un cristiano o cristiana, se convierte en su interior
en una luz que cambia el horizonte y da una nueva profundidad
a la propia experiencia de fe.
Esa novedad refuerza
la propia identidad confesional y la reconcilia con
las otras confesiones, abriéndola al encuentro
de un Dios que sólo puede amar y que sueña
con ver convivir unidos, en paz, armonía y justicia
a todos sus hijos.
Sencillamente, les
invitaría a hacer la experiencia. La IEF es un
buen lugar para ello. ¡Venid y ved![1]
[1] Para más información
en España: Inmaculada González, 91 46 85
87 6
Web: www.iefnet.org.