Asociación "Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad"
Asociación Ecuménica "Cristianos por la Unidad"
Servicio de Ayuda y Estudio del Sectarismo

También en el «invierno ecuménico» hay manantiales
que fluyen, ofreciendo la maravillosa experiencia de la Vida

Entrevista a Inmaculada González Presidente del IEF
[Realizada por D. José Luis Díez Moreno, director de "Pastoral Ecuménica" y Publicada en «Vida Nueva», el 19 de enero de 2007]

SURGE POTENTE EL ECUMENISMO DEL PUEBLO, EL DE CADA DÍA DE LOS SEGLARES, LAS MUJERES, LOS JÓVENES

El año 2006 ha resultado rico en acontecimientos y nuevos proyectos, de los que se desprenden unos nuevos modos con respecto a la búsqueda de la unión de los cristianos. Además de la reunión del Consejo Mundial de las Iglesias en Porto Alegre y las diversas reuniones para la preparación de la Asamblea de Síbiu ( Rumanía ) en septiembre de 2007, ha destacado con fuerza el 37º Congreso de Internacional Ecumenical Fellowship ( IEF ), en Tréveris, en agosto pasado. En este año celebramos su 40º aniversario, cuatro décadas de considerable creatividad ecuménica.

Es – añade Inmaculada González, presidenta de la IEF, Región Española- una Asociación Ecuménica Internacional. A pesar de sus casi cuarenta años de existencia, no sé si la IEF es todo lo conocida que tendría que ser en España. Puedo afirmar que sus raíces son ciertamente profundas, tanto en su razón de ser, ya que brota de la misma oración de Jesús: “Que sean uno en nosotros para que el mundo crea” ( Jn 17,21 ), como profundas fueron, las raíces de la vocación ecuménica de aquellos que la hicieron posible. Sus objetivos esenciales están recogidos en la declaración de Friburgo de 1967: “ Por medio de la oración, el estudio y la acción, IEF busca servir al movimiento hacia la unidad visible de la Iglesia de acuerdo con el deseo de Cristo, por los medios que Él quiera, aceptando la importancia de la búsqueda de la verdad teológica y la solución de los problemas prácticos del pueblo de Dios”.

Busca promover la hermandad  ecuménica ( fellowship ) entre laicos y clérigos, afirmando que el acercamiento, a través de la oración en común y el culto litúrgico, es el medio ideal para alcanzar la unión con Dios y con nuestros hermanos cristianos, respetando las disciplinas de cada una de las Iglesias.

¿ A qué tipo de cristianos se dirige?

A todo aquel que desde la fe haya sentido la urgencia de trabajar por la unidad de los cristianos y a aquellos que, sin sentirse urgidos en un primer momento, por  desconocimiento, buscan conocer y comprender la cuestión del Ecumenismo.

Esta Asociación Ecuménica comenzó en España, en Salamanca. ¿ Puede resumir su historia, aquí en España?

En el curso 1967- 68, D. José Sánchez Vaquero, fundador del Centro Ecuménico Juan XXIII de Salamanca, entró en contacto con Flora Glendon Hill, quien le invitó a conectar el trabajo del Centro Juan XXIII con el movimiento ecuménico de Europa. Con este motivo, D. José asistió en Gwatt ( Suiza ) en 1968 al Congreso fundacional de IEF, en el cual se aprobaron los Estatutos de la Asociación. D. José pronunció en él una conferencia sobre la “ Iglesia Una y Santa”, por lo tanto, el nacimiento de la IEF en España está vinculado al momento  fundacional de la IEF Internacional.

En España podemos distinguir dos etapas: desde 1967 hasta el año 2000 estuvo dirigida y animada por D. José Sánchez Vaquero y D. Julián García Hernando, fundador del Instituto Misioneras de la Unidad; pioneros insignes del ecumenismo español. En este primer momento la IEF gozó del apoyo de las Instituciones eclesiales y universitarias que, desde sus respectivos cargos, cada uno podía ofrecer.

A partir del año 2000 el testigo de la animación y organización de la Asociación pasó a manos de  dos mujeres seglares: Encarnación Garralda ( 2000-2003 ) e Inmaculada González ( 2003 – 2006 ) quienes, con la colaboración de Paula Meurice, Amelia Maroto y Carmen Sarmiento, animadas por una profunda vocación ecuménica, continuaron el camino impulsando con esperanza y vitalidad la Región Española de la IEF.

¿ Cómo incide en el Ecumenismo en España?

Aunque su presencia aquí es aún modesta, trata de colaborar con todo el movimiento ecuménico de España a través de los Centros Ecuménicos u otras entidades, como puede ser el Día Mundial de oración. Sobre todo, creo que ofrece al ecumenismo hispano, una ventana abierta al movimiento ecuménico europeo y mundial, experimentando, más allá de nuestras fronteras, la fuerza viva de los cristianos que unidos, oran, reflexionan y trabajan por la unidad y la construcción de un mundo más justo y reconciliado.

EL ECUMENISMO TAREA DE LOS LAICOS: HOMBRES, MUJERES, JÓVENES

El ecumenismo es tarea de todo cristiano, sea cual sea su condición eclesial, aunque, en estos momentos, pienso, como ha proclamado la IX Asamblea del CMI en Porto Alegre, que ha llegado la hora del Ecumenismo del pueblo y esto afecta de una manera especial al laicado.

¿Cuál es el puesto de la mujer en el compromiso y la actividad ecuménica?.

No quiero en este momento entrar en el debate de la responsabilidad de la mujer en la Iglesia. Parto de la convicción de que por el bautismo, todos, hombres y mujeres, hemos sido revestidos de Jesucristo y, con Pablo afirmo, que “ ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres…porque somos uno en Cristo ( Gal. 3, 27- 29 ), por lo tanto, su puesto, compromiso y responsabilidad es la de cualquier cristiano comprometido hasta el fondo con la causa y el mensaje de Jesús.

¿Qué puede señalar del ecumenismo y los jóvenes, por qué tan pocos también en esta tarea eclesial?.

Sin duda que los jóvenes son en toda sociedad generadores de nuevas direcciones. En Porto Alegre (2006 ) Arán I hizo una súplica: Dios, en tu gracia, haz que la juventud transforme el mundo. Escuchar a los jóvenes es esencial hoy para comprender por donde debe caminar la Iglesia. Creo que los jóvenes merecen de las Iglesias otro legado que no sea el de nuestras divisiones y rivalidades. Ellos reclaman una Iglesia más abierta y un ecumenismo más creíble. Sinceramente, pienso que si los jóvenes no encuentran su lugar en nuestras Iglesias, buscarán, como muchos ya lo han hecho, otros espacios fuera de ellas  para crear sus propias redes, expresar sus preocupaciones y realizar sus sueños. De lo contrario, si el movimiento ecuménico sabe contar con los jóvenes experimentará en su interior una fuente de vida nueva, pues ellos serán precursores de un nuevo orden ecuménico y de transformación social.

LA MAYOR DIFICULTAD, LA INDIFERENCIA E IGNORANCIA ECUMÉNICAS

Desde esa atalaya de la IEF, ¿ cómo ve usted el ecumenismo en la Iglesia católica, cómo en otras Confesiones y en el Consejo Mundial de las Iglesias?

Siempre es interesante y necesaria una percepción de la realidad más allá de las propias fronteras. Por parte de la Iglesia Católica, tengo esperanzas en el compromiso asumido, como prioridad para su Pontificado, por el Papa Benedicto XVI en orden al diálogo y trabajo por la unidad de los cristianos. Aunque sabemos también que su preocupación no es siempre compartida por algunos miembros de la Jerarquía católica.

En el mundo protestante y ortodoxo, creo que el CMI nos ha manifestado a través de la IX Asamblea de Porto Alegre 2006, una apuesta decidida y comprometida a favor de la renovación del movimiento ecuménico mundial. Esto no quita, el reconocer que también entre ellos, hay sectores que ofrecen dificultad y resistencia.

En cuanto al continente Europeo, la III Asamblea de las Iglesias de Europa, organizada por las CCEE y la KEK, prevista para el 2007 en Sibiu ( Rumania ), pienso que puede significar una oportunidad de renovación e impulso en el movimiento ecuménico, si sabemos acoger de ella la fuerza de esperanza que encierra.

Después de estos años conoce bien, sin duda, la realidad del ecumenismo en España, nos dicen que un tanto especial. ¿A qué se debe, a su juicio, cuáles pueden ser los aspectos positivos o los negativos en nuestro movimiento ecuménico?.

El Vaticano II abrió unas expectativas a las Iglesias en este campo que no hemos visto cubiertas en las últimas décadas. Algunos analistas hablan de que vivimos en el ecumenismo una “ realidad invernal”. A pesar de los hielos, sabemos que en todos los inviernos hay pequeños manantiales que siguen corriendo ofreciéndonos la maravillosa experiencia de la vida que continúa. Esta realidad invernal, en concreto en España, puede responder a múltiples causas. Por un lado, nuestra propia historia eclesial, con la presencia mayoritaria de católicos, que, a pesar del Vaticano II, han vivido ajenos, en el mejor  de los casos, a la presencia minoritaria de otras confesiones.

Por otro lado, pesa aún el inconsciente colectivo histórico del mutuo rehechazo que necesita ser saneado y reconciliado. Pero, sobre todo, yo diría que la mayor dificultad actual está en la indiferencia e ignorancia de los cristianos católicos, tanto seglares como pastores, por falta de una formación seria y comprometida con una fe actualizada, sensible a la realidad ecuménica. En estos momentos, señalaría como positiva, la declaración hecha por nuestros Obispos en el  Plan Pastoral para el año 2006 – 2010, en el cual se señala como un ámbito de acción, el diálogo ecuménico  (36) como una de las exigencias para poder caminar hacia la plena comunión eucarística, cuyo deseo, dice, textualmente: “ debe animar al compromiso por restaurar la unidad dañada”. Ojalá esta declaración no quede sólo en una declaración de buenas intenciones sino que se traduzca en un verdadero compromiso de diálogo y acción hacia la unidad deseada.

Imprescindible, por tanto, la formación ecuménica, ¿ nos encontramos también deficientes en ella?.

Podemos decir que en España, en esto, existe un gran déficit. La formación ecuménica es un reto en estos momentos para todas las Iglesias. Supone formar a los cristianos para el diálogo, superando la ignorancia, la superficialidad, los prejuicios y la inseguridad ante la propia experiencia de fe y la de las otras confesiones. Es importantísimo salir al paso de actitudes de autosuficiencia conservadora y fundamentalista. ¿ De qué podemos dialogar, si ignoramos lo que nos une, lo que nos enriquece en la diferencia y lo que nos separa o divide?.

EL ECUMENISMO ESPIRITUAL, SAVIA DE TODA ACCIÓN ECUMÉNICA

El decreto de Ecumenismo del Vaticano II y los ecumenistas subrayan que el ecumenismo espiritual es punto de partida y centro de este movimiento, ¿ no será quedarse en lo más fácil?.

No, el Ecumenismo espiritual es la savia que ha de recorrer toda la acción ecuménica. Sin ella todo el edificio se nos vendría abajo, porque la unidad que buscamos es la unidad en el corazón de Dios, sabernos en Él todos hermanos  y esto es un don y regalo del Espíritu. Él es el que abre e ilumina las otras dimensiones ecuménicas como pueden ser el ecumenismo de la acción o el ecumenismo teológico.

Parece que nos damos por satisfechos por la Semana de la Unidad. ¿ No existen otras actividades? .

La Semana de Oración por la Unidad es, ciertamente, un primer paso que visibiliza la voluntad de los cristianos de orar juntos buscando la unidad, pero esto no basta y tampoco es la única actividad que existe. A lo largo del año, los Centros Ecuménicos, algunas entidades ecuménicas e incluso algunas parroquias, ofrecen otros encuentros de oración, cursos, conferencias, estudios Bíblicos que ayudan y fortalecen la vocación ecuménica entre los cristianos.

Un sonido armónico con todos los teclados.

¿Qué piensa del diálogo, por qué lo mantienen sólo los teólogos de las Iglesias y no también cristianos de a pie con sensibilidad ecuménica?

El ecumenismo teologal es uno de los teclados de este gran órgano que es el diálogo ecuménico. El ecumenismo de lo cotidiano, o del Pueblo, como lo ha llamado Porto Alegre, el de la praxis del día a día, es una base imprescindible sobre la que se ha de asentar el ecumenismo del futuro. Pero para que el sonido del órgano sea armónico, si nos sirve el símil, tiene que funcionar produciendo el sonido con todos los  teclados.

¿ Existe en España diálogo entre las Iglesias?

Depende de zonas y de realidades. En general en estos momentos existen muchas dificultades a nivel de las instituciones eclesiales.

¿ Qué lugar ocupa el ecumenismo en los planes de parroquia, diócesis o nacionales?.

No conozco todas las realidades, pero en lo que conozco, en general es muy pobre, excepto en aquellas diócesis y parroquias donde los delegados de ecumenismo o agentes pastorales trabajan por el ecumenismo desde una clara y decidida vocación ecuménica. Confío en que el reciente Plan Pastoral de los Obispos católicos para 2006 – 2010 abra una puerta a la esperanza ecuménica.

¿ Es que las Jerarquías de las Iglesias no tienen en cuenta la labor ecuménica?.

Si me limito al horizonte español, tengo que confesar con pena, que hasta este momento, en general, no ha sido algo que hayan potenciado. Existe en ellas desconocimiento de la realidad y temores que ofrecen grandes resistencias. Espero que la declaración conjunta del Plan Pastoral pueda ser una nueva toma de conciencia que nos ayude a avanzar a todos.

Dos acontecimientos de relevante trascendencia.

Hace unos meses tuvo lugar un acontecimiento de primera magnitud: la IX Asamblea del CMI, ¿ Qué destacaría de sus propuestas como válido para la práctica ecuménica entre nosotros?

Creo que aportó a los cristianos  una nueva conciencia común de que las Iglesias están llamadas a ser testigos de Cristo y de su Mensaje de salvación para toda la humanidad. Esto ha servido para espolear nuestro caminar ecuménico buscando entre todos favorecer:

Una Iglesia que actúe más allá de sus muros, que afronte con valentía los retos de nuestro mundo.

Una Iglesia en diálogo con todos los credos e increencia, que manifieste un nuevo modo de ser cristiano.

Una Iglesia que sea comunidad de experiencia de fe, acogida y reconciliación, que escuche las voces de las mujeres y de los jóvenes.

Una Iglesia que favorezca el ecumenismo del pueblo, donde se consoliden verdaderas comunidades cristianas.

Me parece de singular relevancia la llamada a que las Iglesias sean conscientes de la dependencia de unas con otras y de la necesidad de pedirse, por ello, cuenta del caminar ecuménico y del modo con el que cada una construye la unidad.

Se prepara otro acontecimiento en Europa: la III Asamblea de los Episcopados de las Iglesias en Sibiu ( Rumanía ) para este 2007. ¿ Qué espera de esta Asamblea para la unión de los cristianos en nuestro continente?.

Con su lema: La Luz de Cristo ilumina a todos, la III Asamblea de las Iglesias de Europa quiere ser una peregrinación ecuménica de esperanza para todos los cristianos de Europa. ¿ Qué espero de ello? Que sea así. Veo una oportunidad de conversión para las Iglesias, para poder hacer creíble el testimonio del Evangelio en el nuevo contexto de Europa. Es obvio que sin vivir nuestra propia reconciliación y unidad, el testimonio que demos como cristianos no será creíble. Esta fue la súplica de Jesús: Que sean uno en nosotros para que el mundo crea”.

Como seglar, ¿ qué diría a los laicos cristianos españoles acerca de su compromiso con el ecumenismo, aquí, entre nosotros?.

Que cuando la oración de Jesús por la Unidad alcanza el corazón de un cristiano o cristiana, se convierte en su interior en una luz que cambia el horizonte y da una nueva profundidad a la propia experiencia de fe.

Esa novedad refuerza la propia identidad confesional y la reconcilia con las otras confesiones, abriéndola al encuentro de un Dios que sólo puede amar y que sueña con ver convivir unidos, en paz, armonía y justicia a todos sus hijos.

Sencillamente, les invitaría a hacer la experiencia. La IEF es un buen lugar para ello. ¡Venid y ved![1]


[1] Para más información en España: Inmaculada González, 91 46 85 87 6
Web: www.iefnet.org.

CENTRO ECUMÉNICO - C/ José Arcones Gil,37,2º. - 28017 MADRID, ESPAÑA - Tlf: [34] + 91 3675840