La visita vaticana
a Atenas, ¿se inscribe dentro de una tradición
o es una novedad?
Bonny: Llamarla tradición
es prematuro. En todo caso, es un proceso nuevo promovido
por el arzobispo Christodoulos y por su Santo Sínodo,
en un intento de acercarse a las otras iglesias de Europa.
Gracias a esta apertura
ha podido tener lugar la visita del Papa a Grecia, en
mayo de 2001. Era la primera vez que un pontífice
era recibido en tierra helénica. Una nueva relación
directa se ha establecido, y esperamos que pueda continuar
su camino.
¿Ha cambiado
algo tras la visita del Papa a Atenas?
Fue un momento muy importante
para la Iglesia en Grecia, un encuentro humano y espiritual
de gran alcance. A ese acontecimiento, le siguió
la visita de la Iglesia ortodoxa griega al Vaticano, concretamente
en marzo de 2002, y ahora ha tenido lugar esta visita
vaticana nuestra a Atenas del mes de febrero. Estos intercambios
continuarán, es muy importante que el contacto
se haya establecido y que el proceso no se detenga.
¿Qué temas han tratado en esta
visita vaticana a Atenas?
Sobretodo se ha hablado de Europa, así
como de retos culturales, sociales, económicos,
ambientales... También se ha discutido el modo
de incentivar los intercambios entre estudiantes católicos
y estudiantes griegos ortodoxos. Un tema que ha centrado
las conversaciones ha sido la importancia de la bioética.
En este sentido, es interesante saber que en Atenas han
creado un Centro Bioético de alto nivel, de hecho
es de los mejores de Europa. En él hay una conjugación
entre científicos y representantes de la Iglesia.
Quieren colaborar con otros centros del mismo tipo y están
buscando nuevos canales de colaboración.
El hecho de colaborar en temas
sociales, culturales, ambientales... ¿significa
que la vía doctrinal en ecumenismo está
bloqueada?
Son vías paralelas: el «diálogo
de la caridad» y el «diálogo de la
verdad». El «diálogo de la verdad»
ha sido confiado a la comisión internacional para
el diálogo teológico entre la Iglesia católica
y la Iglesia ortodoxa. El diálogo teológico,
por tanto, no tiene lugar por tanto con las Iglesias ortodoxas
particulares, como sería en este caso la Iglesia
ortodoxa Grecia, sino con todas las Iglesias ortodoxas
en su conjunto.
El «diálogo de la caridad»,
sin embargo, está abierto a las Iglesias ortodoxas
particulares. Últimamente, se han tomado varias
iniciativas en este campo. Pienso, por ejemplo, en las
visitas del cardenal Walter Kasper a las Iglesias ortodoxas
de Rumanía, de Bulgaria, de Ucrania y de Serbia.
En la medida en que estas iniciativas ayudan a crear un
nuevo clima de confianza y fraternidad, tendrán
un efecto positivo sobre el diálogo teológico.
¿Quienes son ese 1% de los católicos
griegos?
La Iglesia católica en Grecia
está formada prevalentemente por católicos
llegados de otros continentes. Si antes la mayoría
eran franceses, ingleses e italianos, hoy su rostro es
sobretodo asiático y africano. La mayor parte de
estos católicos son trabajadores o refugiados.
También existe una pequeña comunidad católica
de rito bizantino, sin olvidar obviamente a los griegos
católicos, como el arzobispo de Atenas, Nikolaos
Foscolos. Los problemas sociales que tiene que afrontar
esta población heterogénea también
es motivo de trabajo pastoral conjunto con los ortodoxos.
El arzobispo Christodoulos es
visto como un traidor por parte de algunos miembros de
su Iglesia, que no aceptan las conversaciones con Roma.
¿Esta oposición ha retrasado las relaciones
fluidas entre Roma y Atenas?
Christodoulos es un arzobispo prudente
y valiente que tiene que buscar una vía media entre
quienes tienen mucho apego a la tradición o están
heridos por algunos hechos históricos y quienes
están abiertos al movimiento ecuménico o
a la Iglesia católica.
Es importante subrayar que el arzobispo
Christodoulos no es el único que se muestra abierto
al diálogo. Muchos fieles, también del mundo
monástico, están a su lado, así como
muchos miembros del Santo Sínodo.
¿Qué pueden aprender
los católicos de los ortodoxos griegos?
Tenemos mucho que aprender, tanto los
occidentales de Oriente como los orientales de Occidente.
Por una parte, a nivel de Iglesia como institución,
Occidente puede aprender de los orientales su sistema
sinodal. Por otra parte, Oriente puede aprender de Occidente
el modo en que la Iglesia católica ha podido desarrollar
una comunión a nivel mundial.
¿La Iglesia ortodoxa en
Grecia está tan preocupada como los católicos
por el olvido que borradores de la Constitución
Europea hacen por ahora del bagaje cristiano?
La Iglesia ortodoxa de Grecia no es una
Iglesia aislada. Se encuentra en la misma barca junto
a las Iglesias de Europa. Tiene que afrontar los mismos
desafíos a nivel de vida sacramental, de catequesis
y de pastoral. Al mismo tiempo, está preocupada
por los valores humanos y cristianos sobre los que debería
construirse nuestro futuro común.
¿Grecia y cristianismo son un binomio
inseparable?
«Inseparable» sería
exagerado, si bien Grecia está llena de referencias
a los primeros siglos del cristianismo. San Pablo predicó
en el Areópago de Atenas y algunas de sus cartas
fueron dirigidas a comunidades griegas, como a los Corintios
o a los Tesalonicenses. ¿Cuántos monasterios
griegos se remontan a los primeros tiempos del monaquismo
cristiano? La Iglesia ortodoxa de Grecia es consciente
de este maravilloso patrimonio de fe y de cultura cristianas.
Quiere transmitirlo a las generaciones futuras con un
gran sentido de fidelidad.