«Anglicanos y católicos
nos necesitamos». En esta afirmación se resume
la entrevista concedida a Zenit por el obispo John Flack,
recién llegado a Roma para ocupar la presidencia
del Centro Anglicano de la ciudad.
Ha llegado a Roma en plena nueva
era para la Comunión Anglicana. ¿Lo vive
como una oportunidad para crecer en la fe?
Obispo Flack: Es apasionante estar en
Roma en el inicio de una nueva era en la Comunión
Anglicana desde que Rowan Williams ha empezado su ministerio
como arzobispo de Canterbury. Es una persona con una
autoridad inmensa teológica y espiritual que
conducirá a la Comunión Anglicana de manera
nueva. Es una oportunidad para mí y para tantos
otros para crecer en la fe y en el conocimiento mutuo.
¿Se siente aún
cercano a la Iglesia católica después
de lo acontecido en la Comunión Anglicana recientemente
[la ordenación de un obispo homosexual en Estados
Unidos ha suscitado divisiones internas y externas]?
Siempre me he sentido cerca de la Iglesia
católica, sobre todo desde que hice amistad con
un sacerdote católico en mi primera parroquia.
Me enseñó que estamos todos en el mismo
viaje, y que la base de la labor ecuménica es
la amistad.
No creo que los recientes acontecimientos
en la Comunión Anglicana nos distancien de la
Iglesia católica. Si afrontamos las diferencias
juntos, nuestra amistad se estrechará y crecerá.
Es más importante lo que
une anglicanos y católicos que lo que les separa?
Es mucho más grande lo que une
a anglicanos y católicos que lo que los divide.
Compartimos las mismas creencias básicas del
Credo. Creemos en la Iglesia como institución
divina. Aceptamos las Escrituras y los sacramentos,
que yacen en el corazón de nuestra vida. Tenemos
el ministerio ordenado episcopal. Y nos necesitamos.
¿Cómo ve el pontificado
actual en relación al diálogo entre anglicanos
y católicos?
El Papa Juan Pablo II ha ejercido un
papado significativo. Es venerado como un gran líder
espiritual por católicos y también por
anglicanos. Muchos de nosotros recordamos su visita
al Reino Unido en 1982. Ha mantenido una buena amistad
con cuatro arzobispos de Canterbury: Donald Coggan,
Robert Runcie, George Carey y ahora con Rowan Williams.
Los anglicanos lo ven como un gran Papa y dan gracias
por él.
¿La unidad visible entre
las dos confesiones está cerca?
La unidad visible entre las dos comuniones
todavía está un poco lejos. Tenemos que
recordar que buscamos la unidad, no la uniformidad.
Si podemos empezar a mirar la diversidad
de costumbres de modo positivo en lugar de negativo,
nos moveremos hacia la unidad más deprisa.
¿Qué lección
se debe aprender a partir de la reciente situación
en la Comunión Anglicana?
Los anglicanos tienen que prestar atención
particular a vivir como comunión. Mientras valoramos
nuestra independencia y nuestra diversidad en tanto
que 38 provincias distintas, tenemos que incrementar
las cosas que nos unen juntos como comunión.
En particular miramos a nuestro nuevo arzobispo para
dirigir este proceso.
Desde el Centro Anglicano en
Roma, ¿cómo espera que avance el diálogo
con los católicos?
Los laicos en ambas comuniones (anglicanos
y católicos, n.d.r.) están generalmente
más convencidos y se preocupan más por
la unidad cristiana que nuestros líderes.
Quiero que el Centro Anglicano en Roma
aliente la relación entre laicos de las dos tradiciones.
Espero que visitantes de la Iglesia católica
y de la Iglesia anglicana de todo el mundo participen
en discusiones en nuestro centro. Valoro de manera especial
en Roma la labor del Movimiento de los Focolares y de
la Comunidad de San Egidio en esta línea.
El centro anglicano tiene página
web: http://www.anglicancentreinrome.org