Asociación "Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad"
Asociación Ecuménica "Cristianos por la Unidad"
Servicio de Ayuda y Estudio del Sectarismo

"Soy una teóloga afortunada: puedo trabajar de teóloga"

Entrevista a Teresa Rossi, teóloga y experta en ecumenismo [Texto de José Lorenzo, Publicado en “Vida Nueva”, núm. 2.487, 24 septiembre 2005.]

Después de haber charlado con Teresa Rossi, se piensa que a nadie mejor que a ella podía habérsele encomendado la promoción de un tema como el ecumenismo. Su optimismo, alegría y vitalidad pueden resultar contagiosos para una causa que sigue despertando recelos yen la que no siempre se gastan las energías necesarias.

Claro que la naturaleza optimista de este espíritu entusiasta de 38 años parece tener unos patrones genéticos. En un mundo donde mujer y teología no son siempre términos compatibles, la familia Rossi ha aportado a la causa teológica nada menos que a sus tres hijas, laicas todas ellas. "Sí, somos raros”, dice riendo, aunque la razón de este inusitado interés por la teología, ella, la más pequeña de las tres hermanas, lo achaca a que en su familia "hay mucha alegría por el cristianismo, y mucho interés y entusiasmo”. "A veces pienso que lo nuestro es algo patológico”, afirma volviendo a reír, "pero otras me doy cuenta de que somos muy afortunadas porque podemos hacer aquello que nos gusta, aunque todavía sea algo extraño, porque el de la teología es un campo muy nuevo para la mujer”.

Afortunada, sí, y plenamente consciente también de que una teóloga ha de trabajar y esforzarse más que un hombre y, en ocasiones, con menos frutos. Sí reconoce que se han dado avances en cuanto a la promoción del papel y la responsabilidad de la mujer en el seno de la Iglesia, sobre todo "a nivel de percepciones antropológicas y también eclesiológicas", aunque "esas responsabilidades tienen que seguir creciendo”, señala.

En todo caso, ella considera que su experiencia es muy positiva. En un país en donde apenas se reconoce la labor de quienes se dedican a estas disciplinas, donde los teólogos laicos han de tener otro trabajo complementario para poder sobrevivir, ella trabaja en una universidad católica y, además, es investigadora en el Centro Pro Unione, una iniciativa ecuménica de los franciscanos inaugurada en 1968. "Sí, soy afortunada, porque Pro Unione ha querido tener a una teóloga a tiempo completo -creo que soy la única en Italia en esta situación-, es decir, una teóloga que, como primer y único trabajo, tiene que hacer de teóloga…”.

Ya lo de dedicarse a la tarea ecuménica, ese más difícil todavía para una mujer, es porque, como asegura con otra sonrisa luminosa, "me gustan los desafíos, me gusta complicarme la vida”. Desde muy joven recuerda que siempre había tenido un interés por el tema de la reconciliación y la unidad de las Iglesias. A ello, se une que el ecuménico "es un campo muy abierto a las mujeres y a todos los laicos, con un panorama más heterogéneo, lo que me facilita mi trabajo como teóloga”.

EL JUEGO DEL ECUMENISMO

Desde las bellísimas instalaciones que el Centro Pro Unione tiene en la Piazza Navona, en un histórico edificio de la no menos histórica familia Doria-Pamphiti, Teresa se vuelca en la investigación y en la formación ecuménica. En las grandes estancias del Centro comparten lugar una magnífica biblioteca ecuménica con más de 18.000 volúmenes en varios idiomas y más de 300 publicaciones periódicas de todo el mundo que abordan la teología ecuménica, el diálogo entre las Iglesias, el movimiento ecuménico y su historia, la espiritualidad de las distintas confesiones cristianas... Pero con lo que verdaderamente está entusiasmada Teresa es con los cursos de ecumenismo que imparten. Sobre todo a los niños, algo impensable en España, máxime si tenemos en cuenta que es la escuela publica italiana la que más demanda del Centro Pro Unione esa formación. "Para hablar a la gente de ecumenismo, es mejor si ya desde pequeños comienzan a entender la importancia de la llamada a la reconciliación, a la riqueza de la complementariedad, aunque sólo sea por asociar a la palabra ecumenismo el recuerdo de una bonita mañana pasada entre juegos”. Sí, juegos, porque "son el mejor canal para vehicular el mensaje ecuménico”. Así, grupos de chavales de distintos colegios y parroquias pasan algunas mañanas, después de breves charlas introductorias sobre la división y la reconciliación entre las Iglesias, buscando tesoros de caramelos y golosinas en las esquinas centenarias del Centro. "Es una experiencia a la que hay que dedicar mucho tiempo, pero educar a los niños en la reconciliación es muy enriquecedor”.

CENTRO ECUMÉNICO - C/ José Arcones Gil,37,2º. - 28017 MADRID, ESPAÑA - Tlf: [34] + 91 3675840